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miércoles, 6 de abril de 2011

Me imagino que vendrás acompañado,
la nueva obra de Julián Arenas:
una comedia divertida, realista, fresca y renovadora




Finalmente podemos empezar a disfrutar libremente de los cambios que se han operado en la sociedad argentina.  Hasta ahora, el teatro siempre se enfocó en las secuencias más dramáticas del mundo queer.  Sin hacer mucho esfuerzo, podemos pensar en una larga lista de obras cuya temática siempre estuvo enfocada en las situaciones más tremendistas, o bien en lo grotesco, la ridiculización para provocar la risa fácil.  Por suerte—y para satisfacción de todos, al menos en nuestro país—esta situación empieza a cambiar rápidamente.  Este giro vio sus primeros pasos hace no mucho tiempo, y durante la temporada pasada (2010) fue haciéndose más notoria en las carteleras donde pudimos ver más piezas en las que la comunidad homosexual comenzó a ser representada lejos de los estereotipos trágicos o cómicos a los que el público estaba tan acostumbrado.  


 Este año ha comenzado la temporada teatral, y en lo que a temática queer se refiere, se inaugura con una divertida comedia realista, Me imagino que vendrás acompañado, que muestra, al mismo tiempo, una profunda lectura social.  Su autor, Julián Arenas—quizá por primera vez—invita a la audiencia en general, a conocer qué es lo que pasa durante una reunión de cuatro amigos gay.  Tal vez lo más interesante que presenta el texto es la inversión de la realidad, o sea, las dificultades de estos jóvenes que deben adaptarse al nuevo orden social en el que, afortunadamente, nos toca vivir.  A diferencia de lo que venía sucediendo hasta la actualidad, son ellos quienes no alcanzan a comprender a sus padres que los tratan integrando su homosexualidad de manera corriente, que esperan que asistan a sus fiestas acompañados por sus novios o sus maridos.  Este es un planteo al que, a muchos miembros del colectivo LGTTBI, les llevará un tiempo adaptarse. 

Julián Arenas


Arenas, en su comedia, Me imagino que vendrás acompañado, nos enfrenta con cuatro personajes contemporáneos, a los que ha delineado con gran maestría y cuidado. Todos ellos resultan totalmente familiares a cualquier gay, y también, por qué no, a la mayoría de los espectadores en general.  La trama se desarrolla en medio de una reunión de la que muchos pueden sentirse participes, ya que casi todos han vivido un momento similar.  Y para los heterosexuales es toda una experiencia en la que pueden comprobar que las diferencias entre ambas culturas son apenas perceptibles, y muy alejadas de todo lo que la mitología popular ha venido creando y creyendo desde hace tanto tiempo.  Este es un relato que se desarrolla entre tragos, bromas y un porro que pasa de mano en mano.  Los personajes—Pedro, Lean, Juan y Fede—están en la casa de Juan que los ha invitado para que evalúen al “chico de alquiler” que, para satisfacer a su familia, ha contratado para llevar como acompañante a la fiesta de aniversario de sus padres, quienes insisten que debe ir con su novio, del que se ha separado (de allí el título).  Esto sirve de disparador para que cada uno de ellos se muestre tal cuál es, y para que expresen cómo se sienten ante la nueva idiosincrasia social.  Al mismo tiempo, cada uno de los personajes mostrará abiertamente sus sentimientos, hablando con honestidad acerca de sus propios fantasmas.



Los cuatro actores que integran el elenco de  Me imagino que vendrás acompañado, Francisco Ortiz, Guillermo Forchino, Nicolás Bolívar, y Julián Arenas, mantienen un muy buen nivel actoral, y todos se destacan en sus roles en un mismo logrando darles credibilidad y fuerza a la comedia introduciéndose en la piel de sus personajes, y cuidando hasta los mínimos detalles de estos jóvenes tan diferentes. 



La coreografía, de Nicolás Bolívar, juega un rol muy destacable, y cualquier espectador podrá reconocer e identificarse con sus movimientos, sin tener que sentirse incómodos dado que en ella se ha eliminado cualquier elemento grotesco a los que tanto nos tenían acostumbrados hasta ahora (tanto en el teatro, como en la televisión y el cine). Debemos destacar que Bolívar, es bailarín y coreógrafo.



La escenografía, creada colectivamente por el director y el asistente de dirección (Ariel Sández), es muy funcional y adecuada para la acción.  La dirección de Mario Luis Marino, tiene una buena coordinación, equilibrio escénico, con lo que hace que la obra se desarrolle con total fluidez, y se ajuste al libro de Julián Arenas.





Nicolás Bolívar                                                       Francisco Ortíz                                             Guillermo Forchino
 
Me imagino que vendrás acompañado es una comedia realista, fresca, renovadora, que divierte y, al mismo tiempo, hace pensar, ya que marca un nuevo rumbo en lo que a temática teatral se refiere, liberando a la escena de imágenes tan detractoras como las que presentaban en su momento obras como The boys in the band, de Mart Crowley (El extraño clan), que reafirmaban los estereotipos que se pretendían implantar en el pensamiento colectivo.  El texto de Arenas nos enfrenta con la falta de límites de la verdadera Amistad, derribando todos los obstáculos que el destino puede poner por delante.  Ningún espectador saldrá de la sala sin sentirse identificado con estas situaciones y con los cuatro personajes.


           
Ficha Artística
Pedro:  Julián Arenas
Lean  :  Nicolás Bolívar
Juan  :  Guillermo Forchino
Fede  :  Francisco Ortiz
Voz de la madre: Sandra Antman

Ficha técnica:
Autor: Julián Arenas
Dirección: Mario Marino
Coreografías: Nicolás Bolívar
Styling: Robinson Oberti
Diseño gráfico: Lucía Molina y Vedia
Fotos: Sol López
Prensa: Juan Bautista Britez (info@pressenta.com.ar)
Asistente de dirección: Ariel Sández
Producción: Entre Tipos
Contacto: entretipos@hotmail.com

ME IMAGINO QUE VENDRÁS ACOMPAÑADO - ENTRE TIPOS VOL. 1
De Julián Arenas - Dir. Mario Marino
SÁBADOS 23HS. - Teatro LA TERTULIA, Gallo 826 - Abasto - CABA
$40 - Reservas: 6327-0303 Descuento estudiantes y jubilados.
www.latertulia.on.to

Contacto de prensa:
JUAN BAUTISTA BRITEZ
15-4939-0992 / 4282-9331
info@pressenta.com.ar

© Osvaldo Sabino, 2011





martes, 26 de octubre de 2010

Enmudecer la lluvia
Admirable debut autoral de Guillermo Forchino


El dolor por la pérdida no tiene límites ni hace diferencias de ninguna índole, ni de edad, de posición económica, social, o sexo.  La ausencia del ser amado provoca  preguntas que son un común denominador para todo ser humano: ¿cómo sigue la vida después de ese vacío? ¿cómo pueden enfrentarse dos seres que han estado enamorados de la misma persona? Estos son los planteos básicos con los que Guillermo Forchino (22) nos enfrenta en su ópera prima, Enmudecer la lluvia.

En apariencia, la trama es simple pero, a la vez, la situación que nos presenta Forchino es, en realidad, intensamente compleja.  La escena se desarrolla en la habitación de un departamento en el que todo está empacado para una mudanza inminente.  Un joven, Marcos, revisa cajas que están apiladas.  Por momentos se escucha caer la lluvia detrás de una ventana.  Los muebles están cubiertos con telas blancas.  De pronto irrumpe una mujer madura, Julia (Liliana Capuro).  El intercambio inicial entre ambos deja en claro que entre ellos existe una situación confusa, quizá algún tipo de relación que acaba de terminar, o que nunca empezó.  Discuten por posesiones, por ver quién de los dos se quedará con unas piedras preciosas cuyo valor no reside en lo económico, sino en lo que simbolizan para cada uno de ellos.

En su texto, Guillermo Forchino ha sabido manejar los hilos hábilmente para mantener la incógnita de la real situación que se desarrolla en la escena.  El nudo dramático va mucho más allá de la mera discusión por objetos materiales o, más aún, de la posesión de ese ser ausente que es el verdadero objeto de deseo del que buscan apropiarse para sí estos dos personajes. Son dos visiones opuestas del amor, la de Marcos, auténtica, inocente, espontánea, que colisiona constantemente con la de Julia, cargada de resentimiento, despecho, incomprensión, vergüenza y angustia. Ambos intentan llevar adelante su duelo, pero lo hacen por diferentes caminos, los dos son honestos, pero su modo de expresión es lo que los diferencia.  Cuando todo parece perdido, sólo subsiste la honestidad de quien se anima a enfrentar y quebrar todos los cánones sociales sin importarle las consecuencias de su acto.

Además de la dramaturgia y la dirección, Guillermo Forchino hace una excelente interpretación de Marcos, medido, a veces sarcástico, pero en todo momento cargado de una expresión en la que se combinan la nostalgia por el amor perdido y un desafío ante la situación que intenta arrebatarle todo derecho a la memoria. Además, debemos destacar que Forchino, (debido a un imponderable surgido sobre la marcha) subió a escena con un corto tiempo de ensayo. Liliana Capuro compone una convincente señora despechada, cargada de todos los tics de la clase media, desde su ropa hasta sus giros y gestos.

La escenografía de Micaela Mirabile, en la que el orden y la pulcritud de líneas tienen una clara función complementaria, es muy acertada y hace un excelente uso de los colores y la distribución del espacio escénico.

Las transiciones están marcadas por composiciones musicales originales— compuestas por Gastón Taylor, un verdadero logro—que acompañan el derrumbe de los argumentos, mientras la lluvia no deja de caer.        

Enmudecer la lluvia, de Guillermo Forchino, es un poderoso drama contemporáneo que tiene el poder de sacudir a la audiencia a través de una serie de revelaciones que no dejan de atrapar en cada escena. Durante cincuenta minutos, Marcos y Julia esgrimen convincentemente sus argumentos para defender lo que creen suyo.  El inesperado final encierra una revelación que realmente sorprende y conmueve.

© Osvaldo Sabino, Buenos Aires, octubre 2010
Ficha Artística:
Actores: Liliana Capuro y Guillermo Forchino
Dirección y Dramaturgia: Guillermo Forchino
Música original: Gastón Taylor

Ficha técnica:
Fotografía: Paula Meizoso
Diseño de Maquillaje: Lena Bianco
Realización de diseño gráfico: Daniel Perez
Realización de escenografía y utilería: Micaela Mirabile
Prensa: Ayni Comunicación
Asistencia Artística: Julián Arenas
Producción Ejecutiva: Raúl S. Algán