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viernes, 9 de agosto de 2013

JORGE AZURMENDI: OTELO, UNA TRAGEDIA

Hoy, martes 6 de agosto de 2013, compartimos nuestra charla con:
Jorge Azurmendi (Director),
Maia Francia (Actríz),
Fabio Aste (Actor) y
Martín Urbaneja (Actor),
que nos contaron acerca de la puesta semi-montada de:
Otelo, una tragedia
de William Shakespeare


Fabio Aste - Jorge Azurmendi - Osvaldo Sabino - Martín Urbaneja - Maia Francia
Fabio Aste






Martín Urbaneja - Maia Francia
Jorge Azurmendi - Maia Francia
Osvaldo Sabino - Jorge Azurmendi
Fabio Aste - Jorge Azurmendi - Osvaldo Sabino - Maia Francia - Martín Urbaneja





miércoles, 17 de julio de 2013

MAIA FRANCIA Y EDUARDO GRAHAM: GOLPES A MI PUERTA

Este martes, 21 de mayo, visitan DESDE LA FILA TRES,
MAIA FRANCIA (Actríz) y EDUARDO GRAHAM (Director),
para compartir sus experiencias de la magnífica puesta de
GOLPES A MI PUERTA,
del Maestro JUAN CARLOS GENÉ



Maia Francia    -    Eduardo Graham

Maia Francia  -  Eduardo Graham  -  Osvaldo Sabino

Osvaldo Sabino - Maia Francia - Eduardo Graham

Osvaldo Sabino - Maia Francia





martes, 27 de septiembre de 2011

O t r o s   g r i t o s
Un brillante drama, valiente y necesario,
que presenta a seis mujeres que
“El grito de Alcorta” dejó viudas,
y que en la escena recobran
sus voces olvidadas por la historia


El “grito de Alcorta” fue una rebelión de los pequeños y medianos arrendatarios de tierras cosechables que, en 1912, buscaba reivindicar la rebaja general de los arrendamientos y aparcerías; entregar en las aparcerías el producto en parva como salga; y que los contratos fueran por un plazo mínimo de cuatro años.  Comenzó en el sur de la provincia de Santa Fe, y pronto se extendió por toda la zona pampeana.  En esos tiempos, los campesinos, europeos en su mayoría, arrendaban el ochenta por ciento de las tierras que cultivaban (actualmente la situación no ha variado mucho, ya que el setenta por ciento continúa arrendando los campos de cultivo).  La clase dirigente, a la que los arrendatarios debían rendirle tributo a través de contratos leoninos que los habilitaba a explotar a los agricultores,  buscó reprimir esta rebelión. Por supuesto, hubo muertos, aunque la cantidad no fue determinada.  Y quedaron las mujeres solas, mujeres que hasta ahora no han tenido una voz, y Otros gritos las rescata de ese olvido.


Las seis son mujeres diferentes, vienen de diversos mundos, pero las aúna el vacío dejado por sus hombres que salieron a luchar por sus derechos en pos de un destino mejor.  La excelente dirección de Paula Etchebehere arma un tejido con los seis monólogos que tienen una muy potente fuerza dramática.  Si bien estamos frente a seis valerosas mujeres solas, en ningún momento aparecen aisladas en escena, siempre lo hacen bajo el común denominador de la fuerza que adquieren a raíz de su desgracia.  Los hombres luchaban contra el sistema, ellas contra la soledad. 


Las seis actrices presentan sus monólogos con una fuerza y una entrega absoluta, arrancan sus voces desde lo más recóndito de sus entrañas y se mueven sobre un escenario totalmente desprovisto, lo que hace que sus presencias y sus relatos lleven a la audiencia a ponerle forma a esa escenografía tan ausente como la vastedad de la pampa. La directora consiguió que su elenco de lo mejor de sí para recrear ese universo infinitamente verde y llano de aquel tiempo. Los movimientos de las actrices, su modulación, sus gestos, van marcando la idiosincrasia de cada una de ellas y, a través de la fuerza que emana de la simpleza de la palabra, durante los setenta y cinco minutos que dura el drama, van transformándose en muchas mujeres solas que nunca llegaran a tener una voz.
Silvia Trawier - Romina Michelizzi - Paula Etchebehere - María Forni - María Rosa Pfeiffer -
Maia Francia
Las acompañan un vestuario que habla por sí sólo, diseñado por María Valeria Tuozzo, y el preciso diseño de luces de Magali Acha que constantemente agudiza toda la escena. Y, por supuesto, todos estos hilos se mueven bajo la talentosa mano de una dirección medida pero llena de creatividad, sobre todo en lo visual. En medio de este vacío desbordante, las actrices se lucen en sus diferentes roles desplegando una fiesta de talento.  Romina Michelizzi es la que está muerta, Raquel Albéniz es la que sueña con tener un caballo, María Rosa Pfeiffer no puede olvidar que alguna vez mató a un indio, María Forni es la esteril que sueña con poder tener un hijo, Silvia Trawier, interpreta a la que se le murió una muchacha, y Maia Francia, se destaca en el rol de la que reniega de esa soledad y piensa en irse. Todas ellas conforman un brillante elenco en el que no hay altibajos, todas se destacan por igual en su entrega total a Otros gritos. Las autoras, María Rosa Pfeiffer, Laura Coton y Patricia Suárez han concebido un texto que no hace concesiones a la historia, crudo, realista, con una admirable carga de elementos poéticos y, sobre todo, un sentido de unidad que no se alcanza fácilmente en obras colaborativas.  
Laura Coton - Patricia Suárez - María Rosa Pfeiffer
Una obra valiente que nos transporta a rincones de nuestra historia que hasta nuestros días han sido ignorados.  Otros gritos, además de ser un drama admirable desde todo punto de vista, es la recuperación de esas voces campesinas silenciadas que hasta hoy muchos siguen sin querer escuchar. 
Paula Etchebehere (Directora)

 Otros gritos

Seis mujeres… vidas que se cruzan atravesadas por un grito de rebelión.
La revuelta campesina construye partes de la historia
.

Sinopsis:
El grito de rebelión proclamado en Alcorta, provincia de Santa Fe, el 25 de junio de 1912, fue el comienzo de la huelga agraria. Fue una de las luchas gremiales que, junto a la de los obreros de “La Forestal” y los mártires de la Patagonia, constituye un verdadero hito en las reivindicaciones laborales de los argentinos, en la que un grupo de campesinos inmigrantes, con el apoyo de algunos comerciantes de la zona, decide pelear por sus derechos.

En algunos lugares, la huelga iniciada por los agricultores de Alcorta alcanzó una duración de tres meses, habiéndose plegado a ella alrededor de 100.000 agricultores de la pampa argentina.

Las mujeres que colonizaron el campo, a la par de sus hombres, tuvieron un protagonismo silencioso en este grito. Quedaron a cargo de los campos, mientras los hombres estaban ausentes.


“Otros gritos” intenta una aproximación a diversas situaciones femeninas en esas circunstancias.

Ficha artística:
La que se quería ir: Maia Francia,
La que mató a un indio: María Rosa Pfeiffer,
La que quería un caballo: Raquel Albéniz,
La que no podía concebir: María Forni,
La que se le murió una muchacha: Silvia Trawier,
La que está muerta: Romina Michelizzi

Ficha Técnica:
Autoras: María Rosa Pfeiffer, Laura Coton y Patricia Suárez
 Dirección general y puesta en escena: Paula Etchebehere
Asesoramiento en dirección de actores: Raquel Albéniz
Asistencia de dirección: Daniela Martínez
Asistencia técnica: Leilen Araudo
Vestuario: María Valeria Tuozzo
Diseño de luces: Magali Acha
Asesoramiento vocal: Fernanda Lavía
Tema original de apertura y cierre: Lautaro Cottet
Fotografía original: Alejandra López.
Trailer de prensa: Javier Olivera, Fito Pochat
Prensa: Ayni Comunicación

Teatro del Pueblo – Sala Teatro Abierto
Av. Roque Sáenz Peña 943
Por teléfono al 4326-3606
Entradas: $50; Estudiantes y jubilados: $25
Duración de la obra: 75 min
Este espectáculo cuenta con el apoyo del
Fondo Nacional de las Artes y Proteatro

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miércoles, 4 de mayo de 2011

L o s  I n v e r t i d o s

Una excelente puesta de Mariano Dossena.  
Supera todas  las polémicas generadas por esta tragedia de clase.  
Moviliza y emociona trascendiendo la doble moral 
y el discurso encubierto de nuestra sociedad



Cuando hablamos de una obra temática clásica que a raíz de las controversias que ha desatado desde su estreno—hace ya casi cien años, en 1914—lo primero que nos viene a la mente son las dificultades que puede presentar su puesta.  Las preguntas y las dudas se suman de manera rápida.  Dados los progresos y los cambios sociales que ha producido el paso del tiempo, el riesgo es muy alto.  Sin embargo éste no ha sido el caso en el nuevo  montaje de Los invertidos, la obra de José González Castillo, que tanta polémica causó en su fallido intento de debutar en 1914  (Cabe recordar que por ese entonces, era aún relativamente reciente el escándalo de Oscar Wilde acusado de “sodomía”, y la frase de un poema de Lord Alfred Douglas que se utilizó en el juicio, “el amor que no se atreve a decir su nombre”). Después de haber visto esta puesta de Mariano Dossena, no nos quedan dudas de que Los invertidos, fue un drama de avanzada para aquel momento histórico.  

 Fernando Sayago-Gustavo Pardi-Maia Francia

El conflicto no se centra exclusivamente en la temática de la homosexualidad trágica como era vista en aquellos tiempos cuando aún se empleaban términos hoy obsoletos, como “manfloro”, “maricón”, “sodomita”, “puto”, “invertido”, “pecador”, “enfermo”, o simplemente “delincuente”, sólo por practicar “el pecado nefando”.  Es más un tratamiento de la situación desde la óptica de seres que provienen de los diversos estratos sociales que representan cada uno de los personajes.  González Castillo presenta un variado tapiz que va desde la aristocracia más rancia (El Dr. Pérez—Gustavo Pardi—Clara—Maia Francia—su esposa, y sus hijos, Julián—Emiliano Dionisi—Lola, Margarita Lorenzo), dos bon vivants (Pérez—Fernando Sayago—y Fernández—Gabriel Serenelli—y Emilio—Alejandro Falchini), de la misma esfera, pero de un escalón menor, una mucama (Petrona—Elsa Espinosa),  que es como una propiedad de esa familia a la que ha servido toda su vida, un servil mayordomo inescrupuloso (Benito—León Bara), que busca escalar vendiéndose a cualquier precio, y dos travestis (Juanita—Emiliano Dionisi—y Princesa—Daniel Toppino), marginales que no tienen nada que perder. Cada uno de ellos nos da, de un modo u otro, su opinión acerca de la homosexualidad.  A pesar del siglo transcurrido, Los invertidos sigue siendo un drama que no ha perdido actualidad, ese mundo cerrado, en el que la apariencia y la hipocresía valen más que la verdad, todavía hoy, en 2011, continúa siéndonos familiar en muchas esferas y disfrazado de diferentes formas.  Los conceptos “higienistas” post victorianos—tan comunes a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX—no han sido abandonados por una porción de nuestra sociedad contemporánea, en especial en aquellos que siguen aferrados al conservadurismo religioso.  Sin embargo, la visión que muestran los representantes de las clases más bajas, se oponen diametralmente a los de los aristócratas.  Para Petrona la homosexualidad es moneda corriente, no la ve con los mejores ojos, pero tampoco le molesta.  Benito—una especie de Lazarillo de Tormes en su filosofía—está más interesado en escalar que en preocuparse por quiénes ocupan la cama de su patrón, y por unos billetes, sería capaz de venderlo sin dudar.  Juanita y Princesa, las travestis, saben perfectamente que sólo pueden disfrutar el momento, lo que la vida les pone delante, son seres atrapados en la marginalidad que los posiciona su condición, y lanzan comentarios ácidos contra todo, aún contra ellas mismas.  En cambio, los personajes de clase, encabezados por el Dr. Florez, llevan una doble vida cargada de infelicidad.

 Alejandro Falchini-Daniel Toppino-Fernando Sayago-Maia Francia-Gustavo Pardi-Emiliano Dionisi
Elsa Espinoza-Margarita Lorenzo-León Bara-Gabriel Serenelli

Los detonantes de estas ambigüedades, recaen en dos de los personajes.  Por un lado está Clara, que juzga y condena hasta las últimas consecuencias, sin importarle que también está hablando de sí misma.  Por otro, tenemos a Fernández quien, sabiendo y asumiendo que le han dicho la verdad, pretende defender su honor en un duelo.  

Fernando Sayago-Gustavo Pardi-Gabriel Serenelli-León Bara

Los invertidos, presenta una resolución escénica altamente funcional.  Aprovechando las dimensiones de esta amplia y bien equipada sala, “El Extranjero”, Nicolás Nanni ha dividido la escena en dos espacios: la austera oficina del Dr. Florez, dominada por una ventana desde la que las luces de Claudio del Bianco dan las diferentes tonalidades de cada escena que se reflejan en un espejo de marco dorado, y la garçonnière de Pérez, auténtica hasta en el detalle de una gran reproducción del cuadro de 1850 de William-Adolphe Bouguereau, “Dante y Virgilio en el infierno” que, como estos dos personajes, parecieran estar observando, sin juzgar, la escena de los pecadores impulsados por los demonios.  También el diseño de vestuario es de Nicolás Nanni, y se ajusta muy bien a la época.

Gustavo Pardi                                Fernando Sayago 


                                                    Emiliano Dionisi   Daniel Toppino   Alejandro Falchini


 Bajo la meticulosa dirección de Mariano Dossena, todo el elenco logra brindar actuaciones impecables, medidas y muy parejasSin embargo, se impone un párrafo aparte la brillante labor de Maia Francia (una actriz que nunca deja de admirarnos), cuya transformación escénica—con sus movimientos que van desde la esposa sumisa que flota alrededor de su marido, a la seductora-seducida que intenta avivar su fuego interior en los brazos del hombre equivocado, a la locura final de la tragedia—demuestra un poder y una contención, profundamente profesional que crecen a lo largo de Los invertidos, sin caer en ningún momento en el melodrama.  También Gabriel Serenelli quien, en un rol secundario, logra una excelente composición de “Fernández”, un cajetilla hipócrita en el que se aúnan todos los vicios que expone la tragedia de González Castillo.


  Maia Francia
 
Los Invertidos, es un drama plenamente logrado.  En las hábiles manos de Mariano Dossena y de su equipo, ha conseguido, finalmente, transformarse en un clásico de plena vigencia. Sin duda, la puesta tiene muchos elementos de la vida contemporánea con los que los espectadores podrán fácilmente involucrarse, tanto intelectual como emocionalmente,  con esta gran tragedia argentina. 

      Mariano Dossena
Fotos: Gentileza de Juan Borraspardo ©

Elenco
Pérez: Fernando Sayago
Dr. Florez: Gustavo Pardi
Clara: Maia Francia
Julián /Juanita: Emiliano Dionisi
Emilio: Alejandro Falchini
Princesa: Daniel Toppino
Petrona: Elsa Espinoza
Benito: León Bara
Fernández: Gabriel Serenelli
Lola: Margarita Lorenzo

Ficha técnica
Autor: José González Castillo
Música Original: Diego Lozano
Escenografía y vestuario: Nicolás Nanni
Diseño gráfico: Andres San Martin
Diseño de luces: Claudio del Bianco
Diseño y arte Blog: Ariel Li Gotti
Fotos: Juan Borraspardo
Prensa: Silvina Pizarro
Asistencia de Producción: Tony Chávez
Asistencia de Dirección: Paula Galván
Producción: Pablo Silva
Dirección General: Mariano Dossena
Web: 
http://www.losinvertidos.com.ar
El extranjero - Valentín Gómez 3378 - Capital Federal.
Teléfonos: 4862-7400
Web: http://elextranjeroteatro.blogspot.com 
Precio de las localidades: $ 40,00 y $ 30,00 - Sábado - 23:00 hs.

Año 1914, Buenos Aires. Una familia adinerada es sacudida por la revelación de la doble vida sexual de Flórez, padre y marido, con su íntimo amigo de la infancia, Pérez, quien tiene un bunker donde los invertidos de la época pueden desplegar su oculto mundo femenino. Clara, esposa de Flórez, es el vértice de un triangulo trágico a través del cual esta historia de amor, entre hombres, lleva a los personajes a desnudar sus pasiones más ocultas.
Lo prohibido y lo que no puede “ser visto”, este vínculo conduce irremediablemente, a los personajes, a la tragedia.

“Dante y Virgilio en el infierno”, de William-Adolphe Bouguereau, 1850
© Osvaldo Sabino, Buenos Aires, Argentina, abril de 2011