Programa de radio semanal de entrevistas, reseñas y comentarios de cultura. (Ab ore ad aurem)
miércoles, 5 de enero de 2011
DESTRAVARTE 2010: 2do Encuentro de arte trans de Buenos Aires
MISILES CONTRA LA DISCRIMINACIÓN
Por Jorge Paolantonio, de la redacción de Z
Destravarte en su versión 2010 tuvo-con obras dirigidas por Martín Marcou y Osvaldo Sabino-un excepcional cierre en lo que hace a la actividad teatral dentro de la exitosa muestra que se desarrolló entre el 13 y el 15 del corriente en predios de nuestro Centro Cultural Caras y Caretas, bajo la coordinación de Mosquito Sancineto.
Hablar de transgénero en teatro es internarse en una zona donde la discriminación y el prejuicio deben borrase aún cuando ambas sean motores de una conflictiva que trasciende la posmodernidad y tanto otro rótulo. Esta complejidad surge para instalarse cada vez con más fuerza en los escenarios del mundo ya que, más allá del hecho teatral en sí, [nos] ayuda a reflexionar y entender sobre cuestiones que por centurias y hasta hace poco eran parte de lo acallado por ley, dicho en voz baja en las familias, desdeñado por las elites de la moralina fascistoide, castigado con la muerte y obliterado por los fundamentalismos religiosos, y blanco de artillería de todo tipo y de cuanto medio se propusiese versar bien o mal, con morbo o sin él, sobre la temática.
Quiero pasar una tarde con Franco, escrita y conducida por el joven Martín Marcou, exhibe un desfile de creaturas neuróticas cuya inestabilidad física y psíquica no logra desbaratar las raíces fuertes de un enamoramiento bien plantado. Valentino [Marco Gianoli] invita a merendar a Franco [Hernán Lettini] y, consciente o no, pone sobre la mesa un ‘pack’ que incluye algo más que una variedad agridulce de galletitas. Tras un imperdible diálogo sobre las mismas, se corporizan personajes que, con inteligencia, el autor-director utiliza para tejer una conflictiva que ilustra y pondera sobre el amor y sus circunstancias mediatas e inmediatas. El aire romántico sobrevuela una colección de diálogos infernales y atrapa al público que suspira por un final que llega y rescata la idea de felicidad. El elenco luce parejo y las verosímiles actuaciones de Gianoli y Lettini aunadas a la versatilidad de Puchi Labaronnie [en el rol de la madre de Valentino] subrayan la calidad de un texto con altibajos en la dramaturgia pero efectivo en cuanto a su función primordial: entretener y reflexionar sobre hechos que, afortunadamente, han dejado de ser tabú.
Presxs de la Vida [con ‘x’ ya que no marca género] es una serie de monólogos articulada por el reconocido Osvaldo Sabino sobre idea de Daniela Ruiz. Cinco transexuales en situación de cárcel desfilan sus historias frente a una platea que va de la risa a la emoción con la misma frecuencia que las creaturas escénicas narran superficie y estratos de su problemática individual. La cotidianeidad de estos seres en prisión pasa a un segundo plano en tanto cada uno despliega el meollo de sus historias. Estas parecen tomadas de una antología de clisés del amarillismo y, sin embargo, son historias reales de vida donde el género y la resistencia brillan con una luz que se revela especialmente en el conjunto. La ambición, la pasión enfermiza, la xenofobia, la envidia, la competencia desleal, el desamor, el abandono, la soledad, el transcurso del tiempo: todo ello pasa por lo dicho en escena donde un cierto quietismo permite una escucha efectiva.
Osvaldo Sabino
El director vehiculiza sin efectismo ni afectación la narración de sus ‘presxs’: Lucía Escobar, Paula Polo, Belén Ponce, Sayuri Salazar y Delfina Bianco; en consecuencia, la línea dramática fluye con el impacto oportuno y la emoción puntual. Una obra reveladora en la que la lucidez de Osvaldo Sabino dispara certeramente contra la discriminación y el oscurantismo.Belén Ponce-Delfina Bianco-Sayuri Salazar-Lucía Escobar-Paula Polo
viernes, 3 de diciembre de 2010
Presxs de la vida,
escrita y dirigida por Osvaldo Sabino
Gran obra, con un elenco con mucho potencial
Dolor en el símbolo del horror. Dolor que se transforma en esa experiencia formidable que es Prexas de la vida, la obra escrita por Osvaldo Sabino, que se presentó en el marco de las “Jornadas por la Diversidad”, en el Centro Cultural de la Memoria Histórica Haroldo Conti (en la ex ESMA).
La historia de seis personas trans, fuera de la sociedad no sólo por su identidad sino también por ser estar presas. Presas de ellas mismas, incluso.
Iba a verla con bastante prejuicio. Pensé en encontrar la típica obra reivindicativa, de drama carcelario. A los 3 minutos de la explosiva apertura se fueron todos mis tópicos mentales a casa.
El texto es emocionante, durísimo, bordea la completa tragedia, pero los toques necesarios de humor son el oasis esperado para aguantar la dolorosa catarata de imágenes y monólogos de Lucía Romina Escobar, Paula Polo, Daniela Ruiz, Belén Ponce, Delfina Bianco, y Sayuri Salazar. Ellas, despojadas, oscuras incluso en su ropa, su voz, su historia, iluminan el escenario con tan sólo las largas cabelleras y seis historias de amor y muerte. No son sólo asesinas, o traficantes, o ladronas. Ellas son amantes, protectoras, soñadoras, turras, ingenuas, ambiciosas.
El perfil tan claro las humaniza.
Hay amor ante todo desesperado, para aferrarse a quién quieres (la mejor, Paula Polo); hay rencor en la autoritaria e inmensa Peque de Daniela Ruiz; hay ingenuidad absoluta en Malibú (para mí una de las mejores performances) a cargo de Lucía Romina Escobar, y hay verdadero teatro en el monólogo de a dos entre Belén Ponce y Delfina Bianco; Sayuri tiene una presencia sin fisuras en la Peruana que todas maltratan (en la diversidad también se discrimina), pero le aconsejaría que no se traslade tanto por el escenario: su pelo azabache y su personaje son suficientemente fuertes como para necesitar tantos movimientos.
Osvaldo Sabino ha luchado por sacar lo mejor de cada una de las actrices e indudablemente ha salido exitoso. El melodrama es peligroso cuando está en manos inexpertas, y no es precisamente este caso.
Para corregir: la puesta con los mini monólogos de final de la obra. No hace falta que lleven y traigan las sillas, a la tercera ya estamos agobiados por esos pocos segundos que se nos corta la emoción. Tal vez podrían utilizar una misma silla y que el traslado sea de las actrices solamente.
Y, creo que la dureza de Daniela Ruíz no necesita de tanto volumen de voz, una buena película de Alba Mujica la ayudaría a redondear maravillosamente su personaje.
Gran obra, con un elenco con mucho potencial, y que ojala se haga un lugar en la cartelera porteña del 2011. Nos lo deben.
© Gustavo Pecoraro, para “El Vahído”
Fotos: Germán Díaz
miércoles, 24 de noviembre de 2010
Tortita de manteca
Un verdadero tour de forcé de Martín Marcou,
con Checha Amorosi, Valeria Actis,
y el elenco de Teatro Crudo
Espero que aunque se viene anunciando “la última función” de Tortita de manteca de Martín Marcou, sólo estén refiriéndose a la temporada 2010. Estoy convencido de que hay mucha gente más que quisiera, y debiera, verla. No creo que hasta la fecha, el teatro argentino haya tocado el tema lésbico, el amor y el desamor, la realidad de un mundo que para muchos es completamente desconocido, con el respeto artístico que lo ha hecho Marcou.
A través de los mismos personajes, impecablemente interpretados por Checha Amorosi y Valeria Actis, Tortita de manteca nos permite ir descubriendo, por medio de sus monólogos simultáneos, qué se siente momentos antes del reencuentro con una pareja que ha quedado trunca. Las palabras de los dos personajes, que van desnudando su interior frente a la audiencia, nos permiten ir construyendo el pasado y el presente de estas dos mujeres que en algún momento fueron pareja.
Tortita de manteca se desarrolla en dos tiempos: la previa al encuentro, y el encuentro en sí. En la primera parte vemos lo que ellas mismas perciben, y sabemos que siempre la percepción es muy diferente a la realidad, se idealiza, se redimensiona, es selectiva. En cambio, cuando finalmente se da el encuentro, todo sucede con la naturalidad de lo que pudo haber sido y no fue. A pesar de la agresividad que surge como lógica consecuencia de la ruptura, la distancia, los reproches—cosas inherentes a todo reencuentro amoroso—el dolor de la pérdida es lo que, si bien subyace, está a flor de piel.
Todo el drama está basado en movimientos de danza. La experta mano de Checha Amorosi, convierte la puesta coreográfica en un placer visual que complementa las escenas con una destreza que colorea fuertemente esa relación de la que sólo van quedando rastros cada vez más vagos.
Indudablemente, el balance que otorga el dominio escénico de Valeria Actis, es altamente destacable. La coordinación de las dos actrices, al presentar dos monólogos paralelos al mismo tiempo sin que el espectador termine confundiéndose, es un verdadero tour de forcé que pocas veces alcanza a lograrse en un escenario.
La mano experta de Martín Marcou, resalta en cada escena, en cada movimiento y, sobre todo, en el brillo del texto armado con su profunda responsabilidad social y política, su maestría autoral, y su magnífico mundo poético interior.
El marco que brinda el local de la Asociación Civil, Marlene Nueva Generación—una agrupación en la que, en su mayoría, se nuclean lesbianas adultas y de clase trabajadora—resulta una perfecta escenografía para la puesta. Lo mismo que la breve participación espontánea de Valentina Ruiz Díaz (Miryam), la bar tender oficial de Marlene, que aporta más realismo a la puesta.
Una vez más, Martín Marcou, acompañado por el elenco de su Teatro Crudo, nos sorprende con una obra en la que se aúna lo mejor de las corrientes teatrales contemporáneas, para dar lugar a Tortita de manteca, un “melodrama o culebrón lésbico” (como el mismo autor lo define), al que pocos, o tal vez ninguno, aún se han animado.
Queda una sola función (que esperemos no sea la última), ojalá muchos puedan verla, porque el buen teatro merece ser visto, alentado y apoyado. Y el de Martín Marcou, entra en esa categoría.
© Osvaldo Sabino, para Pressenta.com.ar, 2010
Tortita de manteca
Despedida definitiva. Última función 27 de noviembre a las 23hs
Marlene, Nueva Generación - Colombres 770. Boedo.
Localidades limitadas.
Tenés que reservar a:
reservas@teatrocrudo.com.ar
reservas@teatrocrudo.com.ar
Ficha técnica
Actúan: Checha Amorosi y Valeria Actis
Maquillaje: Sol Osimi
Vestuario: Eleonora Boffi
Escenografía: Ana Paula Fort Caneda
Diseño de luces y operación técnica: Ariel Campos
Fotografía y edición de video: Leandro Martínez
Música original: Ezequiel Agüero
Bolero: Música Ezequiel Agüero, Letra: Martín Marcou
Versión "El pájaro vio el cielo y se voló" pertenece a Germán Díaz.
Voces en la lluvia: Lola Micucci, Mercedes Küref
Diseño Gráfico: Vanina Moreno
Asistente de producción: Esteban Fort Caneda
Asistente de Dirección: Ariel Campos
Vestuario: Eleonora Boffi
Escenografía: Ana Paula Fort Caneda
Diseño de luces y operación técnica: Ariel Campos
Fotografía y edición de video: Leandro Martínez
Música original: Ezequiel Agüero
Bolero: Música Ezequiel Agüero, Letra: Martín Marcou
Versión "El pájaro vio el cielo y se voló" pertenece a Germán Díaz.
Voces en la lluvia: Lola Micucci, Mercedes Küref
Diseño Gráfico: Vanina Moreno
Asistente de producción: Esteban Fort Caneda
Asistente de Dirección: Ariel Campos
Dirección General: Martín Marcou
Tortita de Manteca participó de los siguientes festivales:
II Festival Internacional de teatro y danza Fintdaz 2008, realizado en Iquique – Chile, donde además realizó una función especial en la localidad de Huara.
I Festival de arte Queer- Arte Joven- que se realizó en el colegio Nacional Buenos Aires, del 27 de octubre al 2 de noviembre del 2008. Organizado por el Área de Estudios Queer de la UBA desde la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT).
Participó del evento de cierre de Diversa. Festival Internacional de cine gay lésbico trans de Argentina - Por respeto a la diversidad, en su quinta edición, que se llevó a cabo entre el 13 y 23 de noviembre del 2008.
Se presentó en el festival Generarte, organizado y producido por: Joana Ruival (Portugal) & Elena Marcigot (Italia), promovido por el instituto social y político de la mujer – ISPM (argentina). Abril 2009 – Centro Cultural Defensa.
Formó parte del 1º Encuentro de Teatro Minimalista organizado por la compañía teatral El Péndulo y la Municipalidad de Villa General Belgrano, Córdoba, Argentina. El evento se llevó a cabo los días 13 y 14 de junio del 2009.
3º Festival de teatro Lesbico Gay Trans - Resistencia - Chaco.
II Festival Internacional de teatro y danza Fintdaz 2008, realizado en Iquique – Chile, donde además realizó una función especial en la localidad de Huara.
I Festival de arte Queer- Arte Joven- que se realizó en el colegio Nacional Buenos Aires, del 27 de octubre al 2 de noviembre del 2008. Organizado por el Área de Estudios Queer de la UBA desde la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT).
Participó del evento de cierre de Diversa. Festival Internacional de cine gay lésbico trans de Argentina - Por respeto a la diversidad, en su quinta edición, que se llevó a cabo entre el 13 y 23 de noviembre del 2008.
Se presentó en el festival Generarte, organizado y producido por: Joana Ruival (Portugal) & Elena Marcigot (Italia), promovido por el instituto social y político de la mujer – ISPM (argentina). Abril 2009 – Centro Cultural Defensa.
Formó parte del 1º Encuentro de Teatro Minimalista organizado por la compañía teatral El Péndulo y la Municipalidad de Villa General Belgrano, Córdoba, Argentina. El evento se llevó a cabo los días 13 y 14 de junio del 2009.
3º Festival de teatro Lesbico Gay Trans - Resistencia - Chaco.
martes, 23 de noviembre de 2010
B r i l l o s a
El talento de Martín Marcou
en un fascinante despliegue.
Un verdadero esfuerzo del teatro contemporáneo.
En estos tiempos, hablar de la “generación teatral sub 35”, y omitir el nombre de Martín Marcou (32), me suena a una absoluta desinformación acerca de lo que acontece en los escenarios alternativos de Buenos Aires. Por supuesto, no puede abarcarse todo en un sólo artículo, la cantidad de nuevos talentos es muy grande. Pero, a mi juicio, el caso de Martín Marcou resulta en un fenómeno bastante único e imposible de pasar por alto. Hace cuatro años que tiene su propia compañía, “Teatro Crudo, Teatro Visceral”, con un grupo de excelentes actrices y actores, escenógrafos, iluminadores, músicos, un ensamble fiel que lo acompaña en todos sus emprendimientos. Su producción es de un nivel sorprendente que se supera con cada nueva entrega, y sus puestas siempre prometen más, y nunca decepcionan.
Brillosa—solamente con la publicidad boca a boca—está culminando su segunda temporada, a sala llena, en IMPA, FÁBRICA CULTURAL. Es una comedia inusual, altamente provocativa, que penetra en la mente de un grupo de jóvenes mujeres aspirantes a artistas, a las que Marcou, enfoca desde diversos ángulos buscando abarcar el universo femenino. Y el autor/director lo hace valiéndose de todo tipo de recursos, con los que logra crear un excelente collage de multimedia. En él se destaca un muy cuidado video, dirigido por Leandro Martínez.
En la superficie, y ya desde el momento cuando el espectador está en la antesala esperando ubicarse, todo parece un caos, recordemos que estamos en el interior de una fábrica recuperada, y el director la aprovecha en cada palmo de su estructura. Comenzada ya la obra, la situación caótica va multiplicándose sin nunca llegar a desproporcionarse. Es evidente que cada detalle ha sido tenido en cuenta para que encaje en su lugar exacto y así lograr un ensamble en el que vemos diversas formas teatrales contemporáneas que se superponen intermitentemente—teatro musical, performático, absurdo, ridículo, y más. Martín Marcou logra ajustar está combinación valiéndose de la inversión de toda una serie de conceptos teóricos con los que juega constantemente. Por supuesto, todo está apoyado por un grupo de actrices que recrean sobre sí mismas las obsesiones y frustraciones propias y de sus colegas.
“La jaula” es uno de los elementos centrales de la escenografía, el que contiene a las protagonistas y las conduce a hacer un dinámico juego confesional a partir del que va armándose el grupo. Todas tienen intervenciones muy relevantes, pero es necesario destacar las intervenciones de Checha Amorosi y Valeria Actis, que aparecen en otras de las obras de Marcou, como Tortita de manteca.
Brillosa no puede catalogarse fácilmente—algo que el espíritu renovador de Marcou, que está en constante evolución, siempre logra. Nos confunde en cada nueva escena y, al final, uno tiene la certeza de haber presenciado la obra de un inquietante autor/director que no sólo nos ofrece un tejido de nuevas corrientes, sino un teatro nuevo, crudo, visceral, como el mismo lo define, un teatro que se arriesga y apuesta yendo más allá de lo que el espectador está acostumbrado a ver.
Las luces, la escenografía, el excelente vestuario, las actuaciones, son elementos que están todos en un mismo nivel, no hay nada que se destaque sobre algo más, todo impacta, todo deslumbra. Todos los “invitados especiales” que rotan cada semana, ofrecen lo mejor de ellos mismos para complementar la performance. Y todo esto dentro del impactante marco del espacio del IMPA, tan meticulosamente aprovechado por Martín Marcou.
Brillosa nos hace respirar y celebrar la renovación del teatro. Es un claro ejemplo de cómo la fragmentación de lo cotidiano puede convertirse en relevante, aquello que tanto hemos visto que pasamos a su lado ignorándolo. Esa es la base del teatro de Marcou, lo vemos en cada una de sus obras, y esperamos que siga este constante crecimiento. La suya no es una obra pasajera, es el teatro que cambia al teatro, una obra inteligente, que sorprende al espectador, que progresa, que nutre, que perdura.
© Osvaldo Sabino,Buenos Aires, 2010
BRILLOSA
de MARTIN MARCOU
Viernes 21hs. - Entrada: $20 y $15
IMPA - LA FABRICA CIUDAD CULTURAL - 3° Piso SALA CORRUGADO
Querandíes 4290, esq. Pringles, Cap. Fed.- 4981 3730
www.brillosa.blogspot.com - www.impalafabrica.org.ar
Elenco:
Valeria Actis - Checha Amorosi - Karina Ciaponi Jimena Civelli - Claudia Cuccioletta - Candela Reynoso Yara Ribas - Delfina Robles - Ana Rossi
de MARTIN MARCOU
Viernes 21hs. - Entrada: $20 y $15
IMPA - LA FABRICA CIUDAD CULTURAL - 3° Piso SALA CORRUGADO
Querandíes 4290, esq. Pringles, Cap. Fed.- 4981 3730
www.brillosa.blogspot.com - www.impalafabrica.org.ar
BRILLOSA, Actrices desesperadas por actuar
9 actrices en una fábrica metalúrgica + 1 invitado por función.
9 actrices en una fábrica metalúrgica + 1 invitado por función.
¿Qué es Brillosa?
Brillosa es una fábrica de momentos intensos que acontecen dentro de una fábrica real. La obra este año ocurre dentro de una empresa metalúrgica recuperada por sus trabajadores, en medio de sus ruidos, sus olores y su mística. Algunas actrices se fueron, otras se quedaron, otras se probarán por primera vez como chicas crudas.
Vení a sacarlas de la jaula, que están desesperadas por actuar.
Brillosa es una fábrica de momentos intensos que acontecen dentro de una fábrica real. La obra este año ocurre dentro de una empresa metalúrgica recuperada por sus trabajadores, en medio de sus ruidos, sus olores y su mística. Algunas actrices se fueron, otras se quedaron, otras se probarán por primera vez como chicas crudas.
Vení a sacarlas de la jaula, que están desesperadas por actuar.
Elenco:
Valeria Actis - Checha Amorosi - Karina Ciaponi Jimena Civelli - Claudia Cuccioletta - Candela Reynoso Yara Ribas - Delfina Robles - Ana Rossi
Artistas invitados:
Sergio Calvo - Germán Díaz - Hernán Lettini
Gray Pop - Juan Sayes - Matías Tisocco
Dirección:
Martín Marcou
Sergio Calvo - Germán Díaz - Hernán Lettini
Gray Pop - Juan Sayes - Matías Tisocco
Dirección:
Martín Marcou
| Ficha técnica: Autoría: Martín Marcou Maquillaje: María Sol Osimi Vestuario: Eleonora Boffi Asistente de vestuario: Cecilia Jazmin Escenografía: Ana Paula Fort Caneda Diseño de luces: Ariel Campos Diseño gráfico: Vanina Moreno | Fotografías 2009: Leandro Martínez Fotografías 2010: Sabrina Caamaño Direccion de video clip: Leandro Martinez Colaboración en el video clip: Gabriela Lacunza - Marcela Giménez Colaboración general: Marcela: Jiménez - Gabriela Lacunza Asistencia general: Esteban Fort Caneda Asistencia de dirección: Ariel Campos |
martes, 26 de octubre de 2010
Enmudecer la lluvia
Admirable debut autoral de Guillermo Forchino
El dolor por la pérdida no tiene límites ni hace diferencias de ninguna índole, ni de edad, de posición económica, social, o sexo. La ausencia del ser amado provoca preguntas que son un común denominador para todo ser humano: ¿cómo sigue la vida después de ese vacío? ¿cómo pueden enfrentarse dos seres que han estado enamorados de la misma persona? Estos son los planteos básicos con los que Guillermo Forchino (22) nos enfrenta en su ópera prima, Enmudecer la lluvia.
En apariencia, la trama es simple pero, a la vez, la situación que nos presenta Forchino es, en realidad, intensamente compleja. La escena se desarrolla en la habitación de un departamento en el que todo está empacado para una mudanza inminente. Un joven, Marcos, revisa cajas que están apiladas. Por momentos se escucha caer la lluvia detrás de una ventana. Los muebles están cubiertos con telas blancas. De pronto irrumpe una mujer madura, Julia (Liliana Capuro). El intercambio inicial entre ambos deja en claro que entre ellos existe una situación confusa, quizá algún tipo de relación que acaba de terminar, o que nunca empezó. Discuten por posesiones, por ver quién de los dos se quedará con unas piedras preciosas cuyo valor no reside en lo económico, sino en lo que simbolizan para cada uno de ellos.
En su texto, Guillermo Forchino ha sabido manejar los hilos hábilmente para mantener la incógnita de la real situación que se desarrolla en la escena. El nudo dramático va mucho más allá de la mera discusión por objetos materiales o, más aún, de la posesión de ese ser ausente que es el verdadero objeto de deseo del que buscan apropiarse para sí estos dos personajes. Son dos visiones opuestas del amor, la de Marcos, auténtica, inocente, espontánea, que colisiona constantemente con la de Julia, cargada de resentimiento, despecho, incomprensión, vergüenza y angustia. Ambos intentan llevar adelante su duelo, pero lo hacen por diferentes caminos, los dos son honestos, pero su modo de expresión es lo que los diferencia. Cuando todo parece perdido, sólo subsiste la honestidad de quien se anima a enfrentar y quebrar todos los cánones sociales sin importarle las consecuencias de su acto.
Además de la dramaturgia y la dirección, Guillermo Forchino hace una excelente interpretación de Marcos, medido, a veces sarcástico, pero en todo momento cargado de una expresión en la que se combinan la nostalgia por el amor perdido y un desafío ante la situación que intenta arrebatarle todo derecho a la memoria. Además, debemos destacar que Forchino, (debido a un imponderable surgido sobre la marcha) subió a escena con un corto tiempo de ensayo. Liliana Capuro compone una convincente señora despechada, cargada de todos los tics de la clase media, desde su ropa hasta sus giros y gestos.
La escenografía de Micaela Mirabile, en la que el orden y la pulcritud de líneas tienen una clara función complementaria, es muy acertada y hace un excelente uso de los colores y la distribución del espacio escénico.
Las transiciones están marcadas por composiciones musicales originales— compuestas por Gastón Taylor, un verdadero logro—que acompañan el derrumbe de los argumentos, mientras la lluvia no deja de caer.
Enmudecer la lluvia, de Guillermo Forchino, es un poderoso drama contemporáneo que tiene el poder de sacudir a la audiencia a través de una serie de revelaciones que no dejan de atrapar en cada escena. Durante cincuenta minutos, Marcos y Julia esgrimen convincentemente sus argumentos para defender lo que creen suyo. El inesperado final encierra una revelación que realmente sorprende y conmueve.
© Osvaldo Sabino, Buenos Aires, octubre 2010
Ficha Artística:
Actores: Liliana Capuro y Guillermo Forchino
Dirección y Dramaturgia: Guillermo Forchino
Música original: Gastón Taylor
Actores: Liliana Capuro y Guillermo Forchino
Dirección y Dramaturgia: Guillermo Forchino
Música original: Gastón Taylor
Ficha técnica:
Fotografía: Paula Meizoso
Diseño de Maquillaje: Lena Bianco
Realización de diseño gráfico: Daniel Perez
Realización de escenografía y utilería: Micaela Mirabile
Prensa: Ayni Comunicación
Asistencia Artística: Julián Arenas
Producción Ejecutiva: Raúl S. Algán
Fotografía: Paula Meizoso
Diseño de Maquillaje: Lena Bianco
Realización de diseño gráfico: Daniel Perez
Realización de escenografía y utilería: Micaela Mirabile
Prensa: Ayni Comunicación
Asistencia Artística: Julián Arenas
Producción Ejecutiva: Raúl S. Algán
Vitriol
Dante Alighieri, un clásico siempre actual
Un inteligente montaje nada fácil de olvidar
No es nada fácil lograr una buena adaptación de una parte de la obra de Dante Alighieri, es fácil caer en el peligro de sacarla de contexto. Sin embargo, partiendo de la impecable traducción de Jorge Sanguinetti, quien también realizó la adaptación teatral del “Purgatorio”, de La divina comedia, Luciano Cohen y Gonzalo Villanueva logran un dinámico montaje de este clásico de la literatura universal.
La puesta de Cohen y Villanueva es muy ingeniosa y abunda en aciertos. No es fácil manejar diecinueve actores quienes, a su vez, interpretan cincuenta y seis personajes, sin embargo, los puestistas logran un ajustado movimiento escénico, y un excelente aprovechamiento del espacio de la sala de La Manufactura Papelera.
La escenografía, también de Gonzalo Villanueva, compuesta por una torre metálica (cuidadosamente realizada artesanalmente por el Ingeniero Antonio Muñoz), es funcional y no distrae la atención del resto de la escena. También son destacables las labores de la diseñadora de vestuario, Fernanda Piamonti, y de la diseñadora de las máscaras, María Maidana Corpus, que con mucha creatividad logran impactar con mínimos recursos como mallas de metal, trajes de arpillera y máscaras que logran dar muy buen efecto al mundo del más allá.
Las actuaciones de todo el conjunto son muy parejas, todos tienen una participación siempre a tempo y correctas, y sería injusto destacar a unos sobre otros. Los papeles principales se ajustan cómodamente a las necesidades del texto. Se destacan todos, pero es necesario mencionar que las actuaciones de Emiliano Carrazzone (Dante), Pablo Tiscornia (Virgilio) y Oscar Giménez (la Serpiente del Edén, Hugo Capeto y un alma), son las que tienen el mayor dominio de la escena.
Uno de los mayores hallazgos de la obra, es la excelente iluminación diseñada por José Luis de Giano y Gonzalo Villanueva, y manejada desde la escena misma por las “almas del purgatorio” que van alternándose desde diferentes ángulos para dar luz a otros personajes. También impactan las proyecciones animadas realizadas por Sebastián Cáceres que se proyectan sobre el suelo de la escena.
Vitriol es una hermosa sorpresa para los espectadores, un clásico con una puesta actual, que respeta los códigos del teatro y, por momentos, se apropia de los de la opera. Un inteligente montaje nada fácil de olvidar.
La Manufactura Papelera
Bolívar 1582 – Cap.
(011) 4307-9167
Entrada: $ 35.-
www.vitriolteatro.blogspot.com
www.manufacturapapelera.com.ar
Bolívar 1582 – Cap.
(011) 4307-9167
Entrada: $ 35.-
www.vitriolteatro.blogspot.com
www.manufacturapapelera.com.ar
Ficha Artística:
Dante: Emiliano Carrazzone
Virgilio: Pablo Tiscornia
Catón/Erisictón/Alma: Oscar Rodriguez
Ángel/Procne/Pasifa: Patricia Carro
Casella/Felipe, el Hermoso/Alma: Juan Moretti
Manfredo/Rey Amán/Hombre de la Lujuria/Alma: Sebastián Bisio
Belacqua/Papa Martino: Leonardo Alcarraz
Emperador Rodolfo/Rey Nimrod/Alma: Edgardo Souza
Carlos de Anjou/Estacio/Alma: Alejandro Gonzalez
Serpiente del Edén/Hugo Capeto/Alma: Oscar Gimenez
Soldado/Hombre de la Lujuria/Alma: Joel Gonzalía
Boncante/Rey Midas/Alma: Santiago Swi
Demonio/Pigmalión: Ulises Pafundi
Humberto Aldobrandesco/Guido Guinizelli/Alma: Miguel Finkelstein
Sapia/Raquel /Mujer de la Lujuria: Yanina Romanain
Poeta/Hija/Alma: Paula Cancela
Sirena de la Pereza/Mujer de la Lujuria/Alma: Anahí Calvigioni
Mujer noble y santa/Lía/Beatriz/Alma: Natalia Lucía
Luces del Purgatorio: José Luis de Giano, Nicolás Conti, Luz Ríos, Daniel Rosales
Dante: Emiliano Carrazzone
Virgilio: Pablo Tiscornia
Catón/Erisictón/Alma: Oscar Rodriguez
Ángel/Procne/Pasifa: Patricia Carro
Casella/Felipe, el Hermoso/Alma: Juan Moretti
Manfredo/Rey Amán/Hombre de la Lujuria/Alma: Sebastián Bisio
Belacqua/Papa Martino: Leonardo Alcarraz
Emperador Rodolfo/Rey Nimrod/Alma: Edgardo Souza
Carlos de Anjou/Estacio/Alma: Alejandro Gonzalez
Serpiente del Edén/Hugo Capeto/Alma: Oscar Gimenez
Soldado/Hombre de la Lujuria/Alma: Joel Gonzalía
Boncante/Rey Midas/Alma: Santiago Swi
Demonio/Pigmalión: Ulises Pafundi
Humberto Aldobrandesco/Guido Guinizelli/Alma: Miguel Finkelstein
Sapia/Raquel /Mujer de la Lujuria: Yanina Romanain
Poeta/Hija/Alma: Paula Cancela
Sirena de la Pereza/Mujer de la Lujuria/Alma: Anahí Calvigioni
Mujer noble y santa/Lía/Beatriz/Alma: Natalia Lucía
Luces del Purgatorio: José Luis de Giano, Nicolás Conti, Luz Ríos, Daniel Rosales
Ficha Técnica:
Idea, traducción y adaptación literaria: Jorge Sanguinetti
Diseño y realización de vestuario: Fernanda Piamonti
Diseño y realización de máscaras: María Maidana Corpus
Diseño de sonido: Luciano Cohen y Gonzalo Villanueva
Diseño de escenografía: Legionarios y Gonzalo Villanueva
Diseño de luces: José Luis de Giano y Gonzalo Villanueva
Diseño gráfico: Sebastián Cáceres, Juan Manuel Hernández y Jorge Pineda Casal.
Diseño y realización de animaciones: Sebastián Cáceres
Melodías: Natalia Lucía y Juan Moretti
Realización de escenografía: Ing. Antonio Muñoz
Realización del báculo de Virgilio: Alberto Cuello
Realización de cota de soldado y asistencia de producción: Eva Raffo
Asistencia de dirección: Juan Manuel Fernández
Puesta en escena y dirección de actores: Luciano Cohen y Gonzalo Villanueva
Diseño y realización de vestuario: Fernanda Piamonti
Diseño y realización de máscaras: María Maidana Corpus
Diseño de sonido: Luciano Cohen y Gonzalo Villanueva
Diseño de escenografía: Legionarios y Gonzalo Villanueva
Diseño de luces: José Luis de Giano y Gonzalo Villanueva
Diseño gráfico: Sebastián Cáceres, Juan Manuel Hernández y Jorge Pineda Casal.
Diseño y realización de animaciones: Sebastián Cáceres
Melodías: Natalia Lucía y Juan Moretti
Realización de escenografía: Ing. Antonio Muñoz
Realización del báculo de Virgilio: Alberto Cuello
Realización de cota de soldado y asistencia de producción: Eva Raffo
Asistencia de dirección: Juan Manuel Fernández
Puesta en escena y dirección de actores: Luciano Cohen y Gonzalo Villanueva
viernes, 15 de octubre de 2010
Gerardo Begérez en, Reglas, Usos y Costumbres de la Sociedad Moderna, del francés Jean Luc Lagarce, nos ofrece una excepcional interpretación de la “Nueva Dramaturgia”
Jean-Luc Lagarce ha sido uno de los más prolíficos autores franceses de fines del siglo XX, en sus 38 años de vida, escribió 23 obras. Sin embargo, en 1995, cuando murió a causa de complicaciones por el SIDA, sólo era un conocido director teatral, pero no había alcanzado reconocimiento por su dramaturgia. Muy pocas de sus obras habían sido estrenadas, y la recepción fue bastante pobre, no eran comprendidas ni apreciadas por la mayoría de los directores y los críticos. Su fama y encumbramiento como dramaturgo llegó después de su muerte. En la actualidad, Legarce es uno de los autores más traducidos y representados de la escena francesa, tanto en su país como en todo el mundo. Incluso en Buenos Aires, en 2007, en conmemoración de los cincuenta años de su nacimiento, se hizo una semana de celebración en su memoria, y se representaron cinco de sus obras. Aún el Teatro San Martín presentó una producción de su drama, Yo estaba en casa y esperaba que llegara la lluvia.
Reglas, Usos y Costumbres en la Sociedad Moderna es, en su esencia, un monólogo cuya temática central se basa en la creación de un sistema social en el que imperan los miedos y el control entre las personas. Fue escrita en 1994, a partir de un “manual de reglas de urbanidad” francés de principios del siglo XX, escrito por la la Baronesa Blanche Staffe. El manual establecía las pautas para vivir sin sorpresas y poder llegar a la muerte sin cargar culpas por haber ofendido al orden establecido. En su libro, la Baronesa sigue el hilo de la vida a través del modo cómo deben celebrarse los sucesivos acontecimientos del orden pre-establecido: nacimiento, bautismo, compromiso, matrimonio, bodas de plata, de oro, y finalmente, funerales.
Con una dicción incomparable, Gerardo Begérez, asume el rol de la Baronesa intercalando su estricta vigilancia de las tradiciones, con los incisivos comentarios irónicos que emanan del subconsciente colectivo acerca de tanta hipocresía. Esto crea un juego de espejos de la verdad, una oposición del orden y la verdadera práctica social, el fiasco que implica el intento de reglamentar las vidas para alcanzar la paz y la concordia a través de normas establecidas en un manual. Como bien dice el personaje hacia el final de la obra, "una sociedad que está a gusto con sus costumbres, está realmente muerta".
Decir más sería quitarle sorpresa a este drama. Pero es necesario acotar que Gerardo Begérez, en una actuación memorable (algo que en él no es una novedad), logra, con leves toques, manipular a la audiencia sin ningún tipo de artificio, desnudarlos frente a un espejo valiéndose sólo de una soberbia actuación que queda grabada en la mente de los espectadores, y que va creciendo a medida que uno vuelve a pensar en lo que ha visto. El personaje se convierte en “otro” a medida que cambia de tema. Esto no sólo lo notamos en el cambio de vestuario, sino en el cambio de los tonos de voz que Bergérez va imprimiéndole con un asombroso dominio vocal, y el acompañamiento que hace con cada movimiento de sus manos. La poderosa mirada de este actor rioplatense, complementa el juego de complicidad que busca encontrar el personaje que interpreta.
Por supuesto, se destaca también la dirección del español Ernesto Calvo quien, al referirse a Reglas, Usos y Costumbres en la Sociedad Moderna, declaró: “En este mundo hay muchos mundos, y uno de ellos lo utilizo en esta puesta; el aparente travestismo pertenece a un mundo y a una estructura social diferente. Me interesaba ponerlo bajo la mirada de los espectadores sin ningún mensaje, como una ironía que se reflejase en un espejo. El travestismo me ha ayudado a deshacer el concepto de normalidad y a entender que existen otras formas, otras reglas...”. No quedan dudas de que en esta puesta, lo ha logrado ampliamente.
También es destacable la sorpresa del vestuario diseñado por Mario P. Tapanes, que va cayendo como si fuera una piel de cebolla. Es autor también de la escenografía, elegante como un salón literario francés de la época, y muy funcional a los requerimientos del texto. Para el cierra ha sido muy buena la elección de un tema de Jaques Brel, cuya voz nos remite, invariablemente, al mayo del ’68 que tanta relación tiene con la temática del monólogo.
Todo contribuye a alcanzar el clima que Jean Luc Lagarce, buscó trasmitirle a esta pieza teatral. El autor estaría orgulloso de la interpretación lograda por Gerardo Begérez.
© Osvaldo Sabino, para PRESSENTA.COM.AR - Buenos Aires, octubre 2010
Ficha técnico artística
Autor: Jean-Luc Lagarce
Traducción: Fernando Gómez Grande
Actor: Gerardo Begérez
Prensa: Walter Duche, Alejandro Zarate
Puesta en escena: Ernesto Calvo
Dirección: Ernesto Calvo
TEATRO LA COMEDIA
Rodriguez Peña 1062 - CABA
Teléfonos: 4815-5665 / 4812-4228
Web: http://www.lacomedia.com.ar
Entrada: $ 35,00 - Lunes - 21:00 hs - Hasta el 25/10/2010
Autor: Jean-Luc Lagarce
Traducción: Fernando Gómez Grande
Actor: Gerardo Begérez
Prensa: Walter Duche, Alejandro Zarate
Puesta en escena: Ernesto Calvo
Dirección: Ernesto Calvo
TEATRO LA COMEDIA
Rodriguez Peña 1062 - CABA
Teléfonos: 4815-5665 / 4812-4228
Web: http://www.lacomedia.com.ar
Entrada: $ 35,00 - Lunes - 21:00 hs - Hasta el 25/10/2010
miércoles, 6 de octubre de 2010
Bodas de Sangre (Un cuento para cuatro actores) de Juan Carlos Gené
Un magnífico montaje en el que la tragedia se multiplica en un juego de espejos
Bodas de sangre, una de las piezas fundamentales del teatro de Federico García Lorca, desde su estreno simultáneo en Madrid (por Josefina Díaz), y en el Teatro Maipo de Buenos Aires (por Lola Membrives), en 1933, es lo que hoy se conoce como la última de las grandes tragedias del teatro del mundo occidental.
Hace unos meses, Bodas de sangre, (un cuento para cuatro), fue estrenada en el CELCIT, concebida, dirigida y actuada por el maestro Juan Carlos Gené. Una trascendental y memorable versión en la que cuatro actores se reproducen en los intérpretes principales de la tragedia lorquiana: la Madre del Novio/la Madre de la Novia (Verónica Oddó), la Novia/la Mujer de Leonardo/la Mendiga (Violeta Zorrilla), Leonardo/el Novio (Camilo Parodi), y el mismo Gené que, además de ser él mismo, el narrador del cuento, hace las veces del Padre del Novio.
En este magnífico montaje la tragedia se multiplica constantemente. Con dos líneas narrativas básicas, desfilan ante nosotros (a un mismo tiempo) la pieza que escribió Lorca y la que nos cuenta Gené. En la segunda se unen la tragedia del tiempo, que todo lo distorsiona y lo magnifica, la del horror de la Guerra Civil Española, el asesinato de Federico—que nunca dejan de horrorizarnos—la de las consecuencias del golpe militar del ’30 en Argentina, y toda la carga de Bodas de sangre. La vida, el amor y la muerte desfilan por la escena engarzándose magistralmente en el cuento sin perder ninguno de los valores que imprimió el granadino en la obra original. El narrador es una omnipresencia que extrema las situaciones hasta viajar a los ojos del niño que fue y desde allí explicar (y explicarse) todo lo que no entendía entonces, todo lo que vivía a través de lo que hablaban su madre y su tía, tanto cuando García Lorca visitó Buenos Aires, como el dolor que se apoderó de ellas al conocerse la noticia de su fusilamiento.
La otra línea argumental, la de la tragedia misma, la desarrollan los cuatro actores cambiando sus roles cada vez que es necesario. Entran y salen de la piel de los personajes convenciendo al espectador de cada rol que interpretan y terminando por ser los mismos y los otros a la vez. Verónica Oddó, despliega artesanalmente toda la dureza de esas mujeres que de tan duras se confunden con la aridez de la tierra misma, pero a la que una gota de agua puede llegar a arrancarles dulzura. Camilo Parodi, transita desde ser El Novio amante devoto, que sólo puede comprender la vida de a dos, a transformarse en el fatuo ardiente, posesivo, dominante insatisfecho que es Leonardo, el único a quien Lorca, al darle un nombre, rompe con toda la simbología estereotípica que reviste a los demás personajes. Y en Violeta Zorrilla se funden la inseguridad de La Novia, con el resentimiento de La Mujer de Leonardo y la clarividencia de La Mendiga. Todos ellos sumados a un Juan Carlos Gené que magistralmente navega entre El Narrador del cuento, y el Padre de La Novia lorquiano. Cada personaje es una clara representación de la mitología, las leyendas y los paisajes que existen aún en la conciencia popular del lugar donde nació y creció el autor. Y, al mismo tiempo, conforman un nítido espejo en el que se refleja la realidad argentina de aquellos años. Los símbolos que obsesionaron al dramaturgo español, acaban siendo personajes que, si bien no aparecen en la escena, están allí vivos con toda su carga fálica: el cuchillo, los árboles, el caballo, y todos tienen los sonidos que presagian las muertes cercanas. Gené prescinde de los personajes secundarios dejándolos liberados a la imaginación de los espectadores.
En esta puesta, Juan Carlos Gené, ha sabido captar la profundidad del sentimiento de marginalidad y el olor a muerte, que tanto pesan en la obra original. Estos son dos elementos que contrastan poderosamente con la idea generalizada de la folklórica alegría andaluza. Los versos octosilábicos de Lorca destacan aún más su rima asonante. Los diálogos coloquiales, formulados en base a dichos y formas populares, producen un fuerte choque con los tonos tan cargados del autoritarismo ancestral. Impresiona la fuerza que imprime la música, un chamamé que bailan los novios durante la fiesta de bodas, quizá recreando los sonidos que el niño imprimía a la historia que escuchaba de la madre y la tía.
Dos de los toques más singulares de la puesta, son: la sobria escenografía y el austero vestuario, ambos salidos de la experta creatividad de Carlos DiPasquo. Una mesa de madera con una jarra de agua, vasos, y cuatro sillas que delimitan el espacio escénico por el que cruzan los personajes que, con sus trajes negros que sólo son quebrados por la blancura que emana de las camisas de Gené y Parodi, o los tonos ocre del pañuelo de Oddó, crean toda una simbología que es la encargada de reforzar la intensa carga de muerte que se profundiza con las hojas secas que están esparcidas alrededor de la escena. La iluminación es exacta y juega un rol preponderante a lo largo de toda la obra.
Bodas de sangre, (un cuento para cuatro actores), no sólo es un nuevo esfuerzo teatral memorable de Juan Carlos Gené, sino un delicado trabajo coral que merece todas las ovaciones que recibe al finalizar cada función.
© Osvaldo Sabino* para PRESSENTA.COM.AR - Buenos Aires, septiembre 2010
Bodas de sangre
De Federico García Lorca
(Un cuento para cuatro actores)
De Federico García Lorca
(Un cuento para cuatro actores)
Juan Carlos Gené y Verónica Oddó
Camilo Parodi y Violeta Zorrilla
Escenografía y vestuario: Carlos Di Pasquo
Duración: 70 minutos
Viernes y sábados 21 hs. Domingos 19 hs.
CELCIT.
CELCIT.
Moreno 431. Reservas al 4342-1026
Precio de la localidad, $ 40; jubilados y estudiantes, $ 25.
Las neurosis sexuales de nuestros padres
Una odisea personal del descubrimiento sexual: los peligros de la desidealización cuando el fervor del cambio reemplaza la objetividad por la total subjetividad
El Celcit presenta una versión de esta aclamada obra del exitoso dramaturgo alemán Lukas Bärfuss, más que un dramaturgo es un profundo perturbador que, por lo general, se enfoca en los conflictos más disolutos de la realidad social.
La provocadora pieza de Bärfus plantea preguntas y dudas sobre la conciencia de los espectadores: ¿Cuál es el trato adecuado para los hijos que sufren algún tipo de trastorno mental o psicológico? ¿Es necesaria la sobreprotección de los progenitores hasta el punto de sofocarlos y no permitirles tener una vida? ¿Ha entendido la ciencia a estos seres especiales, o se niega a verlos de manera diferente? Las respuestas no están en “Las neurosis sexuales de nuestros padres”, quedan planteadas en la mente de la audiencia para resolverlas del modo que más les convenga.
Dora, es una joven de la que no conocemos la génesis de su problema, pero que, sin embargo, sabemos que ha pasado gran parte de su vida fuertemente dopada. Sin una clara motivación, en conjunto con el siquiatra, sus padres toman la decisión de suspender los tratamientos. Al recobrar una parte de su autonomía, Dora descubre, entre otras cosas, su sexualidad. Y, de un modo inocente e ingenuamente desprejuiciado, se sumerge en ese mundo nuevo que va fascinándola aunque no tiene una educación previa para comprender su significado, sus peligros, ni las consecuencias de practicarlo descontroladamente. Cuando es descubierta todos se escandalizan, sus padres, su médico, su patrón, excepto la madre de este último. El viaje de Dora comienza con la repetición de frases que escucha, sin elaboración alguna, pero que en poco tiempo—y con su mente cobrando más lucidez ante las experiencias que vive, y la falta de fármacos—comienzan a ser pronunciadas con un discurso en el que su propia neurosis va mutando hasta permitirle conocer un nivel más cercano al dolor que causa la incomprensión del mundo que la rodea.
La puesta de Mariana Díaz termina siendo lenta a causa de la falta de aprovechamiento del texto. Los personajes no llegan a desarrollarse, ni tampoco se conectan con el conflicto, y su correcto estatismo los aleja de la dinámica del espacio escénico sin que lleguen a mostrar claramente su carácter social disoluto y enfermizo.
Lo más destacable de este montaje de Las neurosis sexuales de nuestros padres, reside en la excelente actuación de Florencia Naftulewicz (Dora), que está en escena durante los ochenta minutos que dura la obra, sin que su energía decaiga en ningún momento. El brillante trabajo de Carlos DiPasquo, logra que la escenografía sea un personaje vivo que participa en todo momento desde un panel negro cubierto de tul blanco que, en la parte superior, aparece desgarrado. En ese agujero oscuro podemos ver casi una matriz que esconde todo lo que no se dice hasta que la situación estalla. Sobre él se proyectan frías leyendas escritas en blanco que ofician de preámbulo para cada escena, o las luces del paso de los trenes. Esta es quizá la mayor dinámica de la puesta. También es importante resaltar el impecable manejo de la iluminación que logra captar los matices más siniestros del drama de Lukas Bärfuss.
Las participaciones del Silvina Katz (la madre de Dora), Aldo Alessandrini (el patrón), Pablo Lambarri (el amante), Leandro C. Caamaño (el padre de Dora), son correctas, aunque extremadamente estáticas. Mario Petrossini (el médico de Dora), le imprime a su personaje una ajustada frialdad científica que, por momentos, deja entrever también un lado humano, con lo que alcanza dar mayor dinamismo a sus escenas. Es destacable también la actuación de Celeste Monteavaro quien, a pesar de tener sólo breves intervenciones, consigue dar vida a un rol que crece sin pretensiones, exponiendo las soluciones más simples a las grandes complicaciones de la vida.
© Osvaldo Sabino, Buenos Aires, 15/09/2010
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